martes, 25 de octubre de 2011

A veces doy más miedo que el propio jalowin

En teoría y puestos a repetirme, esto iba a ser un blog ultra divertido. Pero mi sentido del humor radica en la ironía, sarcasmo y exageración, así que mientras yo sea yo misma, lo mismo consigo arrancar una sonrisa –o ganas de arrancarme la cabeza, por el contrario-. En cualquier caso, este es mi blog y escribo lo que quiero. Y si no os gusta… Pues achinad los ojos, buscad la x con cara de indignación y SALID ECHANDO HOSTIAS. Que en youtube hay vídeos que te cagas.

Últimamente estoy provocando a mi parte sensiblera con algunas películas ñoñas y canciones lentitas. Entre las películas ñoñas, destacaré una que se llama One day. No la veáis, es de llorar. Y no te esperas que sea de llorar, por lo que es una jodienda. De todas formas, no estaba pensando en las películas precisamente, sino en una canción. Se llama “invisible” y la canta Skylar Grey. Si, tiene un nombre raro de cojones, pero la letra creo que nos puede meter en el saco a mucha gente. En si es bastante superficial, ya que cuenta sus esfuerzos para estar más guapa, parecer más interesante y a pesar de todo, se sigue sintiendo invisible.

A ver, que levante la mano el/la que no se ha sentido invisible alguna vez. Yo lo pienso a menudo, a veces creo que hacemos demasiados esfuerzos para ser vistos. Es como si fuéramos gritando “EH HOLA ESTOY AQUÍ, MIRA, LLEVO LAS TETAS EN LA CABEZA Y RIMMEL HASTA LA CORONILLA”. Y así nos va, como para quejarnos estamos. Hay una película (ñoña, of course) que me marcó con una frase. Resumiré el argumento: chica fea, mejor amigo enamorado de ella, ella no se da cuenta, digievoluciona a tía buena, el hombre de sus sueños superficial y RUBIO (me dan mala espina) de repente la quiere, él no es bueno, su mejor amigo si. Un día se da cuenta por fin serafin y triunfa el amor. Bien, ahora viene la frase. Él le pregunta: ¿por qué yo? –algo evidente dado que él es un mortal normal y ella parece más bien una semidiosa del victoria’s secret- y ella le responde “porque me veías cuando era invisible”. Esa es la clave. Y juntándolo con eso, creo que estaremos todos de acuerdo en que sería mucho más fácil enamorarse si no pudiéramos activar nuestra barrera de defensa.

Los amores más fuertes que he conocido a mi alrededor, muchos de ellos se han dado entre amigos o con conocidos que poco a poco y sin darse cuenta, se han ido ganando. Ahí está la clave, hijos míos. O al menos, ahí creo que reside mi problema (y el de mucha gente). Gente que al mínimo gesto de interés de la otra persona, se cierra, generalmente por miedo. Ya no sé si el miedo es a ser querido, a salir herido o a perder esa independencia que disfrutamos tanto como odiamos. Pero es miedo al fin y al cabo.

Es de valientes proponerse acabar con él, pero es muy complicado. El subconsciente siempre está ahí para darte el aviso. De hecho, esa historia que contaba entradas más atrás, surgió precisamente porque yo tenía la guardia baja. Jamás se me pasó por la cabeza que fuera a sentir algo más allá de la amistad por esa persona y… voilá. Como dije, se te pone el mundo patas arriba.

Entonces, ¿cuál es la solución? Porque el miedo no ayuda, precisamente. No ayuda en ningún caso. Supongo que la solución es ser capitán obvio y lanzarse a la aventura. Y si sale mal, pensar que podría haber salido peor. Y si sale bien… Darse con un canto en los dientes. Total, si te quedas sin ellos la otra persona tiene que quererte, así que todos felices.

No, ahora en serio y hablando de capitanes. He visto capitán américa y como dirían en Madrid, mola mazo. Las pelis de superhéroes me flipan.

Me despido, que es hora de mi maratón rutinario de series. Espero que no tengáis la necesidad de ver series, pelis o escuchar canciones ñoñas en la vida. Las carga el diablo.

(¿Habéis notado el cambio de tema? Soy tan sutil)

A DISFRAZARSE TODO EL MUNDO DE PORNOCHACHA QUE ES JALOWIN. Y todos sabemos, que en jalowin damos bastante miedo con media teta fuera. Es lo que ha llegado a mis oídos. Y sinceramente, es cierto. Me encuentro en un callejón oscuro con Yola y sus tetas y me da un ictus ahí, caigo redonda. Seguro que os pasa a todos ;)

PD. Hoy ha sido mi día de la suerte. Me han tocado dos entradas para el preestreno de una película. Y dos paquetes de cacahuetes por el precio de uno en la máquina. Pero bueno, lo importante ¿quién quiere ir conmigo al cine?

PD 2. Es una pregunta retórica. Ya tengo acompañante. Mi querida hermana pequeña / compañera de piso con el mismo pijama en otro color, se viene conmigo a inflarse a palomitas. Pero os contaremos qué tal está, prometido.

1 comentarios:

Kia dijo...

¡Yepa! Me he pasado por tu blog y escribes genial, mi más sincera enhorabuena y suerte para que sigas haciendolo tan bien :O (A propósito, me iré pasando!)

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