domingo, 3 de junio de 2012

Injusticias varias

Buenas buenas bueeeenas.
Estamos de exámenes y se me ocurre que es el momento de actualizar esto, que está más que muerto. ¿La razón? Que estoy cabreada. Así que olvidad las risas por hoy.


El tema que me está amargando y dando vueltas, es el siguiente... El cine. Para los que sepáis de mi, soy estudiante de Comunicación Audiovisual. Esa carrera que muchos creen que es "pinta y colorea" y ver películas entre colchonetas y piscinas de bolas. Esa carrera, en la que basta con ir al "examen" (si es que lo hay), mear y salir, porque tendremos una nota del 5 al 10 siempre, dependiendo de la fluidez de la orina (si hay aguas mayores, llegamos al 10). Esa carrera.


Pues bien, padres y madres; gente que no sabe qué hacer con su vida o los principales: amantes del cine pre-universitarios con ganas de cambiar el mundo y sobretodo, el mundo del cine: nada más lejos de la realidad. 
No voy a ponerme a decir ahora que para hacer esta carrera haya que ser superdotado. No voy a decir que es una carrera en la que la materia que damos, es tan complicada como la de una ingeniería o medicina. En teoría, cada uno tiene lo que se merece.
Y esa, es la teoría que me molesta. Porque en esta carrera, al parecer, todo se resume en teoría. 


Dicen que el saber no ocupa lugar. Estoy de acuerdo en que no pueden basar una carrera de 4 años de duración (5 años en algunas facultades) en hacer cortos, películas, programas de televisión y asignaturas prácticas en definitiva. Aunque, sinceramente, podrían dedicar los 4 años a asignaturas completamente prácticas y aún no tendríamos ni idea de usar muchísimas cosas.


En cualquier caso; me parece lógico que si queremos hacer cine, conozcamos qué ha pasado a lo largo de la historia con él. Puedo pasar, que me enseñen la historia de los medios de comunicación en general. Puedo llegar a entender que se ofrezcan asignaturas dedicadas a la psicología, a la publicidad o al periodismo dentro de la comunicación audiovisual, aunque existan las carreras dedicadas a esas materias; porque es bueno estar abiertos a otros caminos. Lo que no paso, es lo siguiente:


Estamos en una carrera, en la que, como ya he dicho, no es necesario ser un cerebro con patas. Lo principal en esta carrera, es tener vocación. Es querer escribir guiones, realizar cortos, anuncios, fotografías. Es descargarte películas y series casi todos los días, es disfrutar yendo al cine, disfrutar hablando de cine y disfrutar soñando con hacer cine. Y creo, que bajo ningún concepto debería tratarse de "a ver quién sabe redactar la teoría mejor" sino de quién sabe aplicarla. 


No he terminado la carrera aún, porque tengo 5 exámenes que me frenan. A pesar de todo, me considero en condiciones de decir todo esto. Porque no sé si habrá estudios que apoyen lo que estoy diciendo, ni me importa. Pero todo el mundo sabe, que de lo que memorizamos para un examen, recordamos en el futuro menos de la mitad, porque no tenemos una aplicación práctica. ¿De qué me sirve saber quién hace y cómo se hace una orden de trabajo, si nunca me han propuesto hacer una? ¿De qué me sirve saber cual es la función principal de la producción, si nunca me han dado la oportunidad de llevar una producción audiovisual, aunque sea un corto? No necesitamos dinero, no necesitamos promoción, no necesitamos publicidad: simplemente necesitamos una cámara y que nos dejen aplicar lo aprendido. 


No es ni medio normal, que esté a punto de licenciarme y sea este año, por primera vez y por pura casualidad (porque escogí esa optativa en vez de otra) que sepa ahora cómo funciona la comunicación vía satélite, radioenlace, fibra óptica o qué es una puñetera DSNG. No puede ser, que una asignatura que debería tener como objetivo enseñarte a escribir guiones, te examine al final de una teoría que encontrarás leyéndote tres libros, sin hacer ni puñetero caso a tus guiones. Y no puede ser, que nos hagan estudiar cientos y cientos de folios, para salir de la facultad y no saber encender una cámara.


Me da igual lo que diga la gente, porque es frustrante. Es jodidamente frustrante escoger la carrera de tu vida, decidir con 18 años que quieres dedicarte al cine, que quieres escribir y llegar hasta donde te dejen. Que no se te ocurre una forma de vivir que no implique poder escribir historias, imaginarlas e incluso realizarlas y que 4 años después, te encuentres con que recuerdas un poco de la historia de la comunicación y te sabes algún director que obviamente, siempre será mejor que tú, pero que no sabrías por dónde empezar para hacer una película. Porque, habiendo sido una buena estudiante, aprobando todas siempre a la primera y no precisamente con malas notas, puedo decir que no tengo ni idea de cuál es el mundo que me espera cuando cruce las puertas de salida de la facultad (por mucho que muchos me digan ahora "la cola del paro!").


Me duele mucho pensar, que he perdido el tiempo durante 4 años. Que lo que en su momento se veía como algo fatal, algo a lo que sólo accedían los que no tenían una buena nota para entrar, como es el grado de imagen y sonido por ejemplo, te prepara 100 veces mejor para hacer frente a la mayoría de las cosas que te van a esperar en una productora normal. Y las que no sabes, las aprendes. Porque ese es el tema, dar una base para salir de ahí. Y la base de la que ahora dispongo, es mínima.


Yo ya escribía antes de entrar en la facultad. Y podría haber buscado en Internet cómo se hace un buen guión. Ya veía películas antes de entrar en la facultad. He estudiado mucha teoría durante años, y no voy a mentir, muchas asignaturas han sido lo que esperaba y doy gracias, porque sino, ahora mismo no estaría ni siquiera intentando terminar. 


En resumen, aunque podría estar quejándome durante mucho, mucho tiempo, creo que cualquier persona, sea o no sea de este mundillo audiovisual, es capaz de entender que es triste que tu sueño, se vea hundido año tras año, cuando te das cuenta de que nunca vas a conseguir saber ni la mitad de lo que debes. Es triste sentirse como un inútil, como alguien que, dadas las circunstancias, nunca llegará a pisar una alfombra roja. Porque si, porque es difícil hacerlo y hay que dejarse la piel en el trabajo. Pero cualquier trabajo requiere esfuerzo, y con esfuerzo puedes llegar, igual que llegaron muchos de los grandes que me han hecho estudiar. 
No es justo que tenga que pagar dos riñones ahora, 4 años después, para intentar aprender algo más de lo que sé. No es justo, que 4 años después, esté diciendo esto. Y no es justo, que aún ahora, te vengan con el cuento de que "te metemos esta asignatura que no tiene nada que ver con tu carrera porque no está de más saberla", cuando recortan en educación y encima, las que tienen que ver no te enseñan nada práctico. 


Y el mundo no es justo, lo sé. Pero no por ello voy a quedarme callada...

2 comentarios:

noestoyconectado dijo...

En mi opinión esta carrera se debía haber llamado "Teoría de la comunicación". Y es que ese título completo da muchas más pistas de lo que te puedes encontrar.

Al final, no se valora la iniciativa o la vocación (tal y como está montado el sistema educativo no pueden valorarte con un numerito cuánta vocación tienes), se valora que sepas que Billy Wilder era el mejor de entre los mejores y que después de Hitchcock no ha habido directores buenos...

La carrera en sí no sirve de absolutamente nada, no te enseñan nada que te sirva después en el mundo real, es cierto, pero creo que tiene una cosa positiva, y es que haces contactos que te pueden servir en el futuro si te sigues moviendo por este mundillo.

Al final todo se queda en cuánto te vas a mover para dedicarte a esto que te gusta. El cine, y el audiovisual no es un gremio normal, no vale con decir mira todo lo que he estudiado, vale el decir "yo soy el de x película y el de todas estos otros cortos", y eso sólo se consigue moviéndose, no estudiando teoría.

Erik

Inma H. dijo...

Puf... 100% de acuerdo, todavía me acuerdo de todas las ilusiones y sueños que tenía antes de empezar la carrera y cómo se han ido desvaneciendo con el paso de los años

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